Adicciones vs confinamiento

Para muchos, la cuarentena se ha vivido duramente, casi a pura supervivencia: hay algunas personas que ya están desesperadas por salir de nuevo al mundo, volver a las calles, a sus trabajos, a su vida cotidiana. Pero también hay otras personas para las cuales ha significado un verdadero alivio el encierro forzado de esta pandemia.

Poco o nada se dice acerca de las minorías cuando éstas se refieren a los adictos. Se ha puesto especial atención en grupos vulnerables como enfermos y ancianos, ¿pero alguna vez, en lo que llevamos de confinamiento, hemos leído algo acerca de cómo lo están pasando aquellos que tienen problemas con el alcohol, el juego o las drogas? No. Bueno, éste es un buen espacio para hablar un poco de ello.

Empecemos por aquí: los adictos se hacen, no se “crean de la nada”. La dependencia que se genera hacia alguna sustancia o acción por lo general surge de una necesidad imperante por evadir algo que no nos gusta de la realidad. Para muchos, la presión del trabajo, el estudio, la familia o los amigos representa el parteaguas que define el camino hacia alguna adicción, y este confinamiento, lejos de ser un martirio, está representando más bien un respiro de esa realidad que se veían forzados a enfrentar diariamente y para la que no se sentían preparados. En pocas palabras: a algunas personas que padecen a causa de alguna adicción les está yendo bastante bien con el encierro, al grado no sólo de disminuir su consumo, sino incluso de anularlo por completo. Para estas personas, la disminución del contacto con otros los hace sentir menos juzgados, observados o criticados. Si además cuentan con un ambiente tranquilo y amoroso en casa, el efecto tranquilizador es aún mayor.

También está su contraparte: las personas que están cayendo en la desesperación por conseguir aquello que los aliviaba y que, por el confinamiento, no pueden adquirir. Si además, le sumamos un ambiente hostil o demasiado solitario en el hogar, o una intolerancia adyacente al encierro, las cosas pueden empeorar bastante.

Sea cual sea la situación de cada quién, una cosa es cierta: en algún momento, el confinamiento se acabará y todos tendremos que regresar a la normalidad. La mejor manera de hacerlo es estar bien desde ahora. Si necesitas ayuda, ¡en Emotions te podemos ayudar!

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